domingo, 3 de julio de 2011

Jornada nocturna

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Un vértigo atroz duerme
dentro de una mujer
deliciosa y llana
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Perdida en el camino
se entrega al mundo
y libre se abandona
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De niña hundía sus dedos
en la raíz de los sueños
Sueños que ya
no crecen en esquinas
en noches en vela
en faroles apagados
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Recorrido inalcanzable
taconear la ciudad
y pretender el mundo
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Imposibles doce horas
de víctima recuperada
de noches de vorágine
de entrañas profundas
y de tierra
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martes, 28 de junio de 2011

La siguiente

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Nado las llegadas y limo tus fronteras Me deshielo del tenerte siempre Me derrito de tenerte nunca Me raspo de miel y me abrigo en limón Me estanco de humo y emprendo vuelos subsuelos vacíos Agitada descanso trajines olfateo células y deletreo colores Toco tus recuerdos malvas y broto espinas carnosas tiernas carnívoras Tiemblo como roca y acunada de invierno crezco carezco lleno y me vacío Nutrida para entonces me reinvento vuelo Y claro; sigo
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jueves, 23 de junio de 2011

Persianas

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...Aquella tarde no sería una más. Nos encontrábamos en el muelle disfrutando de lo que había sido, hasta el momento, un día radiante de sol; día de horizonte infinito y agua clara. Todo alrededor era verde y flores. Las mariposas parecían bailar al ritmo del canto de los pájaros. Nuestros ánimos se hallaban muy alegres; habíamos llegado al lugar y resultó ser mucho más hermoso de lo que nos había vendido la agencia de viajes. La casa donde nos alojábamos se encontraba a unos metros de la costa. La inmensidad de aquel horizonte sería nuestra vista durante los quince días de nuestras vacaciones. Recién llegados al pueblo y apenas instalados en la casa de alquiler, no pudimos evitar ir a disfrutar, mate mediante, de una tarde absolutamente plácida en contacto con la naturaleza.
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...El cielo se disponía a regalarnos un diáfano atardecer, cuando una brisa, que al instante se transformó en viento, trajo el típico color plomizo y un aroma a lluvia inminente. La bruma comenzó a descansar sobre las aguas. Tranquilamente, comenzamos a “levantar campamento” y juntamos nuestras cosas para partir. Ya las primeras gotitas de lluvia nos avisaban que el recreo había terminado.
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...Con todo lo nuestro a cuestas, comenzamos a caminar hacia la casa. Nos daba risa las travesuras que el viento hacía en nuestras ropas y en nuestras cabezas. Comenzamos a apurar el paso. La tormenta ya estaba declarada y las aguas comenzaban a agitarse con violencia. Al mirar atrás, pudimos ver como se iba asolando aquel lugar. Nos costó creer el tiempo; habían pasado segundos no más, como mucho uno o dos minutos.
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...Corrimos los últimos metros hacia la puerta para no resultar pasados por agua. Ya a salvo en nuestra casa, observamos el espectáculo a través del ventanal. Apenas podíamos adivinar el muelle, donde segundos antes (minutos tal vez) disfrutábamos del sol. Ya no se distinguían las barandas, desdibujadas por el agua, la bruma y el viento amenazante, que se llevaba consigo todo a su paso.
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...De pronto por entre la bruma clara que no nos dejaba ya ver el paisaje, divisamos una silueta oscura. En cuestión de segundos divisamos otra más. Eran varias; eran muchas. Se acercaban muy lentamente, por entre medio de la tormenta, con una serenidad fantasmal. Eran mujeres de cabellos largos y claros. Nos miraban fijo, inexpresivas, y lentas no dejaban de avanzar hacia nosotros. Nos miramos con pánico; no podíamos entender de dónde salían estas mujeres y su serenidad, que contrastaban profundamente con la violencia de la tormenta. Su avance era lento, y su intención estaba claramente depositada en nosotros.
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...Presos del miedo, tan pronto como pudimos, corrimos a bajar las persianas de madera, ya que sería lo único (creímos) que les impediría el paso. Primero fueron las persianas del living, mientras nos preguntábamos si esto las detendría. Luego corrimos a hacer lo mismo en la ventana de la habitación. Pero allí fue más complicado; las mujeres habían ganado un poco más de terreno. Ya sus brazos abrían los vidrios, y para impedir la bajada total de la persiana colocaban trapos, trozos de sus vestidos oscuros que ellas mismas se rasgaban, sin abandonar su fantasmal parsimonia. Mientras bajábamos la persiana, forcejeamos mano a mano, corriendo el peligro de amputarles las manos a ellas. O a nosotros.
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...El tiempo consumido en esta lucha, nos había hecho olvidar de la otra habitación. Gritamos, les gritamos, nos gritamos. Y ellas seguían avanzando, serenas, con sus ojos blancos, sus ropas oscuras rasgadas y sus cabellos claros. Corrimos. Pero ya era tarde.
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...Ya no hubo contra qué luchar, ni de quién huir. Ya no gritamos. El pánico por fin nos abandonó.
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... Ahora nuestro andar es lento, sereno. Nuestras ropas están rasgadas, y nuestros ojos se han aclarado, al igual que nuestros cabellos, largos, lacios. Y cada día somos más.
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martes, 14 de junio de 2011

El torero sin toro

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.....El aire estaba teñido en sangre. Se sabía mediocre, traidor a su especie; alguien que jamás había acertado. Recordó su último vino, y las tonalidades verdosas y anaranjadas. La ovación, como una lluvia de granates, lo hacía delirar. Su mente no tuvo otra salida que ir hacia donde habitan los colores y las notas musicales. Recuerdos malparidos surgieron como una amenaza acechante, siempre dispuesta a atacar. Fue como un barco a la deriva, timoneado por caballos de marfil compitiendo un desconsuelo. Las interferencias venían desde una eternidad impenetrable, y no cesaban de plasmar lugares en su recuerdo. Intentó dejar todo atrás, dejar para siempre las pérgolas que planeaban sobre su cabeza de jade, los elefantes naranjas remando desde las estrellas y un mundo que no entendía.

.....Hasta que por fin llegó la claridad, clara como el aire, clara de nieve. Estaba hecha de terrones de azúcar y de música de mandolinas derritiéndose en timbales de arroz. El retumbar de las cacerolas se desintegraba como calesitas de telgopor. Y entonces volvió a nevar. Todo se cubrió de esponjas blancas, de babas del diablo y nubes con forma de pompón.

.....Vio cómo desde el piso llegaban ángeles. Tomaron el cuaderno papel araña y se pusieron a dibujar sus silencios, sus años de escuela vencidos, y su desencuentro desde el alma con aquella mujer del vals. Recordó sus labios, desflecados. Disfrutó del contraste entre sus pulmones llenos y el rostro de ella, azulándose más y más con cada intento, con cada espasmo.

.....Las cadenas al fin se soltaron, pero su mente quiso seguir buscando, revolviendo cenizas en ollas de madrugada. Hasta que su conciencia lo dejó en paz; esa abominable paz de los barcos desarmados, de columpios que se esfuman en el aire; paz de soledades sin pantuflas. Paz de sábanas infinitas...
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sábado, 7 de mayo de 2011

Buenas Noticias

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Los colores del río le inundaron la cabeza y los peces se le ahogaron en los ojos. Lloró como nunca; por fin llegaría el momento del encuentro. Entonces tomó en sus manos aquella mandarina de loza violeta. Luego, Elsa sacó con cuidado las perlas y las escondió en la tetera. Más tarde, entraría a la iglesia con su cara cubierta por una mantilla y su cabeza bien en alto. Dejaría su autoestima de lado y se arrodillaría a sus pies. La cara de los gatos, como un remolino, giraban alrededor de su cabeza. Entonces la desatornilló y la apoyó sobre el altar. Al instante la mesa iluminó sus labios, sellados con almíbar hirviente. Sintió cómo le quemaba la lengua y se le desgarraba la piel. Pero ella siguió, deleitándose con sus llagas latentes. Hasta que por fin lo encontró. Estaba con la boca abierta, y no lo pudo evitar.

Y claro, en las fiestas siempre es así. Como los árboles atrapando moscas cuando hace hambre. Como cuando sólo se transpira sangre de color índigo. Como la sed desgarrando las entrañas ultravioletas… Amatistas prendidas de un manto de terciopelo amarillo.
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domingo, 1 de mayo de 2011

Li-ver-tad

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De espalda a tus ojos...
..........................................de frente a mi propia mirada.
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miércoles, 13 de abril de 2011

Lo de Alessia

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...Desde la puerta que da al patio se filtran las últimas luces de una tarde de otoño en Barracas. Los tres rayitos de sol evidencian el polvo suspendido en el ambiente. A pesar de que es ventilado a diario, cada nueva gota de aire que entra en él, automáticamente se tiñe de tiempo.

...Hacia la izquierda de la habitación se encuentra el rincón más oscuro. Allí, un espejo, muy añejo. El tiempo le ha ensuciado las entrañas; se tardaría más de tres meses y medio en apreciar las imágenes fantásticas que guardan sus manchas. Sobre él, cruzándolo en diagonal, una escalera que colabora con la penumbra. Es una escalera noble, de esas que cada tanto crujen al suspirar su existencia.

...Hacia la derecha, en el extremo opuesto de la habitación, la pared que linda con la cocina. Es una pared entelada, que guarda celosamente partículas de polvo provenientes de los lugares más insólitos; apenas puede adivinarse su color “hueso” original, mientras que más claramente se advierte un estampado de flores de Liz. La puerta abierta permite ver en la cocina unos cacharros, que recortan sus siluetas sobre el turquesa de los azulejos, mientras que un vapor suave y sutil, indica el punto exacto del agua para el mate. ...La pared de frente, en cambio, está vestida de objetos. No se pueden diferenciar claramente los límites de unos con otros. No se llega a entender en qué punto, esa valijita desvencijada de herramientas deja de serlo para pasar a ser una figura de cigüeña (típica de primer año de metalurgia industrial), que es a su vez una cajita oxidada de mechas, para ser un pedacito olvidado de lija, y un recorte ocre de diario de aquella vez de la entrevista, que es el folleto del negocio de materiales que ya no existe, y se transforma en un estuche que quedó huérfano de su tesoro, para ser una latita de cera de lustre, que es una marañita de estopa sucia, y ese par de piecitas que servirán en algún otro arreglo, y que son ese botón encontrado-perdido, que pasa a ser el anillo que molesta para trabajar, y un parlante que todavía funciona, siendo una antigua caja de galletitas, que se transforma en el sostén, a su vez, todo de sí mismo, y es estante. Son tres en total los estantes que contienen este entramado de objetos sin límites. Aunque bien podrían ser cuatro. O dos. Al igual que con los objetos, no se sabe dónde un estante deja de ser, para pasar a ser otro.

...En medio del cuarto una mesa de trabajo, de la misma madera que la escalera y los estantes. No es un simple mueble puesto ahí; desde su presencia respira pertenencia a ese lugar. Sobre ella descansa un saxo abatido y opaco. Hay también una franela, que desde su facha alardea haber sacado más de cien lustres. Alejada de ella, en el otro extremo de la mesa, otra franela: virgen, celosa, inexperta, casi fluorescente, despidiendo todavía sus pelusas de recién nacida. Un tercio del mueble lo ocupa una plancha de linóleo que alguna vez ha sido verde. Sus cicatrices revelan historias de instrumentos agónicos, y curas milagrosas. Desparramadas por la mesa, unas cuantas herramientas: estecas metálicas terminadas en punta o redondeadas, otras de madera. Algún destornillador, que parece el hijo prematuro de cualquier conocido destornillador de hogar. Herramientas pequeñísimas. Un escalímetro, pequeñísimo también. Un lápiz, irreverentemente largo a pesar de su ancianidad; seguramente tiene el tiempo de los bisabuelos. Y a su lado, sobre un cenicero de madera tallado, descansan las virutas de su eterna existencia.

...Hay en el ambiente olor a madera, a cera, a cigarro, y (no se entiende muy bien cómo ni porqué) a eucalipto. ...Todo allí tiene esa suave pátina de polvo. Los colores se ven naturales, tranquilos, algunos más tostados, algunos más óxidos, algunos más tierras; tierras verdosos que se vuelven ocres sin brillo, que a su vez se vuelven sienas, y pasan a ser grises rosados, y plateados opacos y maderas lustrosas. Colores de cenizas rebeldes y miguitas verdes de yerba, que se vuelven manchas húmedas en papel. Papel amarillo desteñido de taco de escritorio, que se vuelve negro de trazo de tinta. Tinta negra sobre la mesa, que corre por sus vetas. Vetas que se vuelven y revuelven, que son escalera, crujido, polvo, aire, tiempo, música… Música de tic tac. Tic tac de reloj cucú. Y de fondo, y a su compás, el canto de un melancólico clarinete, a la espera de su turno...

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martes, 5 de abril de 2011

Declaración Jurada

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... Por medio de la presente declaro bajo este juramento que no volveré a repetir el mismo error. Declaro ante los aquí presentes que la próxima vez que mi órgano cerebral advierta las señales de una brillante idea para futuros textos, la plasmará de inmediato. Mi mente no volverá a llevarme a la pereza, convenciéndome de que no la olvidará.

...Para que así conste y surta los efectos oportunos ante quien corresponda, firmo la presente declaración en Buenos Aires, a los 5 días del mes de Abril del año 2011.
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miércoles, 2 de marzo de 2011

De buenas

...................................."...gracias a la vida, que me ha dado tanto..."
.................................................................................Violeta Parra
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… hasta que por fin un día
despertás
Entonces salís a la calle
y una mariposa te acompaña tres cuadras al sol
El pecho se infla cálido y contento
gracias al abrazo de tus amigos
De las alcantarillas brotan jazmines
que perfuman tu paso
Las raíces se vuelven sólidas de amor
gracias a tu familia
Sobre la vieja historia gris
nace un arcoiris
Y viene a tu encuentro la vida
te abre sus puertas
.y entrás
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miércoles, 19 de enero de 2011

En plateado

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El sonido agudo de la cuerda tensada
rasgada
despega una parte de mí
en horizontal
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se extiende hacia los lados
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tamboreadas dulces envuelven cada paso
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el agua todo lo baña
todo lo limpia
en un juego del todo-nada
sin humedades
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con cada gota
intento calibrar ese horizonte
y sabiéndome todo él
yo soy
en una lejanía inconmensurable
eternamente expandida
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sólo el canto rítmico
hace perdurable el equilibrio
a quienes por allí caminan
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mientras
las orejas sonríen
en redondo
blanco y gordo
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entonces
no hay plano
no hay más oscuro
ni chato
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y por fin
habremos pegado el salto
hacia el próximo arcoiris
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viernes, 7 de enero de 2011

Des Inspiración

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......................................................... a July y Rochi.
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Contame
con qué palabras
podré teñir de turquesa a las nubes
y mostrame cuál es el color
que te susurra la caricia del viento
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Quiero saber
con qué nota exacta palpás burbujas
y cuál es la melodía
que por fin nos declare vivos
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Me pregunto
de qué vendrá disfrazada esta vez la musa
y cuál será el sendero
que nos eleve a su cielo
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Llevame
donde te sorprenda la lluvia
y convidame del aroma verde
que te invada
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Recordame
a qué cascada habrán volado las hadas
y susurrame los sueños
que guien su regreso
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Asomémonos a ver
por dónde nacerá el brillo
de los destellos eternos
en ojos recién nacidos
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Inventemos ya
el color de las pestañas
que abriguen por siempre
el latir de esas miradas
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viernes, 17 de diciembre de 2010

Deseo para fin de año (y para siempre)

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Quiero que deje de ser noticia
ese señor que va en colectivo
con un ramo de fresias
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Ojalá exista la mañana
en que dejen de ametrallarnos
con que hubo dos enamorados en una esquina
para quienes el mundo
dejó de existir
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Que dejáramos de escuchar en los noticieros
las horas y horas
que le dedican al tachero
que dejó cruzar a una mujer embarazada
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Ojalá
dejara de salir publicado
cada nuevo poema
que le escribe cada nuevo padre
a su bebé recién nacido
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Quiero que dejen de contarme
que todo el barrio huele a jazmín
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No quiero más relatos
sobre los hermanos
que se reconciliaron para siempre
en un abrazo eterno
y sin palabras
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En las notas de color
no quiero ver más la foto
de cada nueva visita del colibrí
en la rosa china
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Quiero que la contratapa
no me muestre
el brillo de la lágrima
que cae rendida
ante la preciosura del atardecer
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La alegría todo invadirá
por fin un día
cuando estos hechos
dejen los diarios
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La alegría todo invadirá
por fin un día
simplemente
porque lo que abunda
no es noticia
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domingo, 12 de diciembre de 2010

¿Cómo?

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… así; tan lejanos como dos almas que se conocen tanto, por los eones de los eones, que tienen que jugar a desconocerse para seguir creciendo juntas…
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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Vanesa Giordano Ganadora de la Segunda Etapa del Certamen Internacional de Poesía Literalia Méjico con su poema "Porque sí"

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Con muchísima alegría y emoción comparto esta buena nueva:
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El poema de mi autoría "Porque sí" ha sido seleccionado como ganador de la segunda etapa en el Certamen Internacional de Poesía Literalia Méjico.
Es un honor tremendo.
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Mis agradecimientos a todo el jurado son enormes (y en especial a Nico Barrasa que fue quien incentivó a participar).
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Y va mi felicitación especial a la preciosa "Nelais" (Marianela Regazzoni), quien fue distinguida con el segundo puesto, y de quien tanto admiro siempre su sutileza, su potencia, su preciosismo y su vuelo poético.
Aquí pueden conocer más de sus preciosas letras:
http://ynosecomodecirtelo.blogspot.com/
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Quedan ahora tres etapas más, de donde surgirán tres nuevos ganadores. Una vez cumplido esto, nos veremos todos en la gran final!!!!!
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Muchas gracias al Sr. Arturo Juárez Muñoz, organizador del certamen, quien me ha honrado enormemente con sus palabras.
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Aquí ha sido publicado el resultado de la selección de la segunda etapa:
http://literaliamexicopoesiaplacer.blogspot.com/2010/12/vanesa-giordano-ganadora-de-la-segunda.html
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Y aquí adjunto el link a la entrada original del poema ganador "Porque sí", junto con mis gracias a Don Julai (Julio César Nicolai) quien fue el inspirador temático del poema
http://laldeadelalma.blogspot.com/2010/06/porque-si.html
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miércoles, 24 de noviembre de 2010

Buscapeso

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El horizonte se eleva. El aire se escapa. Ante la vista se alza una pared de tierra. La luz desaparece. Sólo se respira húmedo. El cuerpo siente la desesperación de las manos; manos que sólo intentan escapar, manos de pánico, manos ansiosas que palpan veloz, trémulas de asfixia, manos que sólo buscan salida, sólo buscan aire, manos que sólo buscan luz…
Uno sólo de ellos permanece firme y en pie. El resto sólo busca, trepa, aprovecha y escapa. Entonces el peso sobre sus hombros empieza a ser insoportable. Ellos, de a uno, van reencontrándose con el aire de la superficie, con la luz. Él, que es el más fuerte, sabe que esa es su misión; cargar en sus hombros con el peso del resto, salvarles la vida.
Hasta que por fin se va el último. La tranquilidad de la libertad comienza a asomar; ahora sí será su turno. La respiración se realenta. Por unos segundos reina la calma y la certeza del aire. Ahora sólo resta que lo saquen a él.
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Los segundos se transforman en minutos.
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Y los minutos pasan.
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Silencio.
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Los minutos se hacen eternos.
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Nadie viene a su rescate.
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El cuerpo se le paraliza en alerta a la espera inmediata de su libertad. La respiración comienza a ganar terreno; la respiración agitada. Y los minutos siguen pasando. Afuera, arriba, nada se mueve. Escucha gritos a lo lejos. La esperanza apenas perdida vuelve casi sin haberse ido, alguien se acerca y entonces mira hacia arriba. La vista se nubla. Algo ha caído en sus ojos. Baja la cabeza rápidamente e intenta identificar: es fresco. Y otra vez cae; es húmedo. Y cae más. Y otra vez más; la tierra empieza a caer sobre su cuerpo. Caen sobre él sueños rotos, caen gritos, caen resignaciones chicles pegajosos, caen huecos, fantasías negadas caen; caen filos, empujones hielos, caen escupitajos, indiferencias, caen desiluciones pesadillas ausencias, caen traiciones, atropellos, caen ideales…
Intenta entender, intenta mirar, intenta gritar… intenta. Por siempre intentará; por siempre intentará quitarse el peso, el peso de sus hombros, el peso de su sangre. Pero es impotente; impotente es el peso de su ser: el peso de ser humano.
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sábado, 16 de octubre de 2010

Y uno más!

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Celebrando la vida
celebrando que se renueve
celebrando una nueva vuelta al sol
comparto esta preciosa obra de arte
una canción que marcó mi infancia
aún cuando no conocía su mensaje

Hoy celebro
comparto
agradezco
canto
brindo
y vivo!



Yo canto al cuerpo eléctrico ...

Yo celebro el YO por venir ...

Brindo por mi propia reunión...

Al ser uno con el sol ...


Y miro hacia atrás a Venus

Miro hacia atrás a Marte

Y me quemo con el fuego de 10 millones de estrellas

Y con el tiempo

Y con el tiempo

Todos seremos estrellas ...


Yo canto al cuerpo eléctrico

Yo glorifico el resplandor del renacimiento

Creando mi propia mañana

Cuando se encarnan la tierra ...


Y voy a cantarle serenata a Venus

Voy a cantarle serenata a Marte

Y me voy a quemar con el fuego de 10 millones de estrellas

Y con el tiempo

Y con el tiempo

Todos seremos estrellas ...


Somos los emperadores ahora

Y somos los zares

Y con el tiempo

Y con el tiempo

Todos seremos estrellas ...


Yo canto al cuerpo eléctrico ...

Yo celebro el YO por venir ...

Brindo por mi propia reunión

Al ser uno con el sol ...


Y voy a mirar atrás a Venus

Voy a mirar hacia atrás a Marte

Y me voy a quemar con el fuego de 10 millones de estrellas

Y con el tiempo (y en el tiempo)

Y con el tiempo (y en el tiempo)

Todos seremos estrellas ...
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Podés ver el video en:

http://www.youtube.com/watch?v=tG-wl2qqD7Y&feature=related

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lunes, 11 de octubre de 2010

Siluetas

Los elefantes vienen hacia mí. Ninguna voz de “Alto!” todavía los detiene. El calor se ha transformado sobre mi piel en helada líquida. Duele como arena por dentro respirar el sol. Los pulmones se declaran en huelga. Y siguen avanzando. Lo peor no es el miedo. Lo peor no será el dolor. La impotencia no es por saber que será lento. Todavía están a tiempo de deternerlos. En verdad, mi más profundo y hondo dolor son sus ojos; sus ojos desde allí, sus ojos sin consuelo. Están cada vez más cerca. Mi corazón quiere declararse inmortal de pena por cada lágrima suya. La eternidad no será suficiente para pagar el dolor que ocasioné: a ella en primer lugar, y al resto de mis esposas, preciosas gemas mágicas cada una de ellas. Ya vibran en mí sus languidescencias infinitísimamente tristes como partes de
recuerdos futuros. Ellas también están aquí, no falta ninguna. El terror de sus caras pareciera dar velocidad a la marcha de los elefantes. Estamos todos sumergidos en una espiral de fuego seco apocalíptico, y conciente.
Y entonces, de a poco, los sentidos se apagan. No se huele más en el aire el aroma sahumado. Los gritos y el bullicio se calmaron. Dejó de ser el calor; dejó de ser helado. El sol no encandila tanto ya; cada vez menos, y menos. La boca ya no está amarga, ni salada, ni seca. Y ya no duele. Por un segundo de eternidad. Sólo hubo nada. Y el alivio.
En un anteúltimo rasgo de conciencia pude capturar la imagen de las patas de los elefantes desde abajo, alejándose de mí.
Luego, sólo hubo languidez. Y sus ojos sin consuelo a mi lado. Hubo una noche casi eterna donde el canto vibraba sus lamentos entre las volutas de humo. Armónico. Lento. La tristeza hacía parecer al mundo como si no fuera más que un finísimo hilo celestigris. Sin fin. Y sus ojos. Y las siluetas de ellas, una tras otra. Lánguidas. Y ellas, tras otras, y otras. Y sus ojos. Tristes lánguidos. Sin fin.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Inconciente

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Agitada. Corría y corría. No podía dejar de correr. Hasta que por fin llegó. Llegó donde debía, y no sabía qué lugar era ése. No había vista hacia afuera; tampoco corría aire. Eran pasillos; pasillos y colores. Y puertas. Algunas se abrían y a su vez abrían su paso. Su avanzar comenzaba a realentarse. El aire fue transformándose. El oxígeno se volvía color rosa. Rosa y calor. Al abrirse la última puerta, inevitablemente bajó una escalera. Y se encontró frente a ellas: las cuatro niñas rubias, muy serenas, la invitaron a pasar. Su mente corrió por los recuerdos concientes, pero no; no las reconocía. Ellas se mostraban cálidas, afectuosas y confiadas. No había muebles. No había ventanas. Ni mesa, ni sillas. Ni lámpara ni nada. Un gato blanco y gordo ronroneaba sobre el único colchón mientras balanceaba su cola. Ella seguía parada en la escalera; dudaba de entrar o no. Ahora la escena la veía desde abajo. De pronto sintió un dolor espantoso; un dolor insoportable y punzante que la hizo gritar. El gato, junto a toda su saña, le arañaba la planta de los pies. Mientras, las rubias miraban. Serenas y cálidas. Afectuosas. Confiadas.
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miércoles, 8 de septiembre de 2010

Nidito de Ceibo

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...................................................a Vale, gracias.
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Soy esas ramas secas
y su pronto florecer
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Soy la puerta
y soy la otra orilla
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Soy el agua de ese río
y su niebla
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Soy el cielo y la tierra
que esas ramas unen
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Soy esa corteza
y sus nuevas fuerzas
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Soy esos ciclos
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Soy más de un hogar
y soy ese nido
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Soy esa unidad
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Y lo mejor de todo:
somos lo mismo
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..
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domingo, 6 de junio de 2010

Porque sí

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.............................................................
a Don Julai
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Por qué no colgarse de la espiral
dibujada por el humo del tabaco
y llegar a las estrellas?
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Por qué no dejar de darle
cuerda a los relojes
y llover jacarandás todo el año
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Desprenderse el cuerpo
y danzar un violeta sin forma
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Prender todas las luces
y decirle a la oscuridad
que nunca será más que un recuerdo lejano
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Porqué no surfear
un arcoiris con patines alados
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Ir a plantarse delante de la locura
y con una carcajada
decirle que es la única cuerda
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Por qué no reír
todos los dolores
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Por qué no hacerse amigo de las nubes
y salir a jugar
y volar bien alto con ellas
.
Soñar todas las vigilias
y abrigarse sólo
con el plateado de la luna
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Por qué no tocar el viento
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Porqué no fabricar cubitos
de brasas de salamandras
y nadar por las entrañas sólidas
de la tierra
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Jugar a la pelota
con pompas de jabón
y construir calles
con asfalto de plumas
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Mirarse con los ojos cerrados
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Por qué no
un día al levantarse y salir a ver el jardín
meterse bien dentro del pimpollo
a punto de ser flor...
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...y juntos recibir al sol
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