Mostrando entradas con la etiqueta ilustrados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ilustrados. Mostrar todas las entradas

sábado, 31 de marzo de 2012

Rebelión

.
Cuando sólo resta esperar la fiebre.
Cuando la pasividad tormentosa
es paradoja implacable de espera, y creadora.
Salamandras amordazadas arañan las entrañas.
No debés dejarlas gritar.
Y aún el tormento,
jamás nunca gritar.
Los fríos aceros que te aplastan
son pasados y recuerdos,
y entonces claro, porvenires.
Resta implorar porque al fin llueva,
desear descanso y un cuerpo sin dolor.
Clamo y reclamo un alarido
que ensordezca y quiebre de hielos,
que invada en delirio crepitante todo el ser.
Cuando sólo resta esperar la fiebre.
Cuando rebelión se dice,
insoportablemente, silencio.
.
.
("Ave Fénix" - acrílico sobre tela)
.

viernes, 10 de febrero de 2012

Diamantes en las almas

.
Y es que a veces duele
duele hondo el mundo
nos cala las tripas a palazos
un mundo sin Flaco
mundo insolente
angurriento de tierras
angurriento de oros
un mundo defendiendo lo indefendible
con cascos y escudos
y palos
un mundo de (in)justicia
rebelada ante su propio nombre
 
Y es que a veces duele menos
y se ilumina
y es que aún hay aire
hay colibríes en flores
aún los abrazos
y mariposas
aún los amigos
y destellos impalpables en miradas
 
Poesía…
Mundo…
¿porqué a veces dolerás tanto?
 
Por favor, no olvidemos
nunca dejemos de ser
diamantes en las almas
.

sábado, 10 de diciembre de 2011

** Presentación del libro "COMA" ** (Tercer volumen de la colección "Micros para viajar a donde quieras" Ed. Artilugios)

.
.
*** Viernes 16 de diciembre del 2011 ***
19:00 hs
Centro Cultural San Martin
Sala C
Sarmiento 1571 - CABA
.

Luego del éxito del libro AHH (agotado)

y del libro BLA
Micros para viajar a donde quieras, vol.1 y 2
.
Llega
.
COMA
.



.
.
Éste no es un libro para comerlo de corrido…
Usted tiene en sus manos un variado recetario de pequeñas pausas para saborear en sus ratos de ocio, languidez intelectual o gula. Dos docenas y media de autores hemos cocinado estos textos deliciosos, tan breves que son como canapés, pero que lo llenarán como una cena a la luz de las velas.
Elija como entrada lo que guste del ... menú. Encuentre su siguiente plato al azar en cualquier página. Y pique y saboree y llénese y combínelos como quiera, porque los textos de este libro son únicos, y a la vez armonizan en un banquete exquisito.
.
Así que, tómese una pausa,
permítase este gusto,
juéguese,
y coma.
.
.
Autores:
.
• Ana Casale
• Ana Guido y Spano (AnaGyS)
• Camilo Heller
• Carmen Mancini (Azabache)
• César Isola Isart
• Claudia Di Paolo
• Claudio Dobler (Claudus)
• Cristina Occhipinti (la occhi)
• Denise Destéfano (La Sibylle)
• Diego Monrroy
• Fabiana Posse
• Flor Baliña
• Gisela Burak (Señorita Pluma)
• Janice Winkler
• Jimena González (Mi nombre ya es…)
• Jorge Castagna
• Jorge Degui (Iván Ramírez Orcajo)
• Juan Cruz Vassallo
• Juana Espín Cánovas
• Julio Abancens
• Laura Kniznik
• Luis Gazzola
• Mariana Orman
• Marina Scarlato
• Marita von Saltzen (cazapalabras)
• Natalia Krabica (Naty's)
• Pablo Marquevichi
• Sebastián Barrasa (El Zaiper)
• Silvana Trotta
• Vanesa Giordano
• Veronica Peñaloza
.
Ilustración de cubierta:
Sandra Becchia "La Gata de Cheshire"
.
Selección de textos:
Marianela Regazzoni
Jorge Castagna
Sebastián Gabriel Barrasa
.
Revisión gramatical:
Maríta von Saltzen
.
Idea y coordinación editorial:
Sebastián Gabriel Barrasa
Ediciones Artilugios http://www.edicionesartilugios.com.ar/
.
.
***********
.
Los invitamos al show
con textos narrados por:
.
•Marita von Saltzen
•Laura Muller
•Walter Politano
.
y muchísimas sorpresas más
.
tómese una pausa,
.
dese el gusto,
.
juéguese
.
y coma.
.
.
Viernes 16 de diciembre
19:00 hs
Centro Cultural San Martin
Sala C
Sarmiento 1571 - CABA
.
*************

jueves, 6 de octubre de 2011

Despegue

.
...Con las manos fuertemente aferradas al volante se dispuso a emprender la marcha. Entonces, pisó a fondo el acelerador. El auto no se movía. Lo intentó una y otra y otra vez: sólo conseguía ahogarlo en nafta. No había caso; aquel auto no arrancaba.
...Sin darse por vencido y con una voluntad cada vez más firme, simplemente relajó sus manos y tomó conciencia del potencial de su vehículo. Algo comenzó a cambiar. Sintió un pequeño movimiento, y de a poco, fue aumentando la velocidad. Un vértigo alegre vino a su encuentro; ya estaba carreteando. Y entonces sí, por fin, levantó vuelo.
.

miércoles, 13 de julio de 2011

Hipocampo

.
...Las carcajadas se escuchaban desde lejos. Jorge estaba confundido; sentía la panza llena de arlequines. Le había dicho cientos de veces que no le gustaban las pasas de uva, sin embargo Esmeralda, terca como una mula, fue hacia la cocina. Resignado, se asomó por la ventana y vio un hipocampo (1) (2) naciendo del árbol. Por entre el humo del cigarro, lo observó profundamente. Pudo sentir cómo se unían sus neuronas con las del hipocampo. Jorge se sintió nacer de aquel árbol, solitario, y sin lugar en el mundo. Se preguntó cómo habría llegado hasta allí un hipocampo, un hombre-hipocampo naciendo de un árbol. Se preguntó entonces cómo habría llegado hasta allí, un hipocampo-hombre en casa de Esmeralda, si nunca le gustaron las pasas de uva. Esmeralda regresó de la cocina con el pan dulce, Jorge le miró las manos; los dedos anillados de ella se enroscaban como serpientes. La recorrió con la mirada; hasta el momento no había advertido que sus ropas chorreaban flecos de colores. Quiso tocarlos, pero se le escurrieron entre los dedos hasta desaparecer. La miró a los ojos; amebas de vivos colores brotaban de ellos, recluyéndolo todo a un átomo de nada. Nació entre ambos un ya antiguo abismo de claridad sin fin. Ella, revolviendo las fotos borrachas, le contaba sobre los panameños y los cascos blancos, el leopardo y el wisky, el rouge y los disparos. Jorge, mientras, comía el pan dulce. “La parte siempre condiciona al todo”, pensó. Sirvió dos copas de caña de maíz, y entre carcajadas de hipocampo, brindó.
.
.
Notas:
.
(1) Hipocampo (animal): Los caballitos de mar o hipocampos (género Hippocampus) son un grupo de peces marinos pertenecientes a la familia Syngnathidae, que también incluye a los peces pipa. Su nombre se debe al peculiar parecido que presenta su cabeza con la de los caballos. De hecho, la característica de tener la cabeza en ángulo recto con el resto del cuerpo no se da en ningún otro género de peces. El cuerpo de los caballitos de mar está cubierto por una armadura de placas o anillos de constitución ósea. Su forma de nadar es muy diferente a la de los demás peces. Adoptan una posición erecta, impulsándose con su aleta dorsal. No tienen aleta anal. En su lugar tienen una cola prensil que se enrolla en espiral y les permite aferrarse a tallos y plantas subacuáticas. Es la única especie animal donde el que queda fecundado es el macho. La hembra usa su ovopositor para insertar los huevos maduros dentro de la bolsa incubadora del macho, en donde son fertilizados.
.
(2) Hipocampo (anatomía): El hipocampo es una de las principales estructuras del cerebro humano y otros mamíferos. El nombre le fue dado por el anatomista del siglo XVI Giulio Cesare Aranzio, que advirtió una gran semejanza con la forma del caballito de mar o hipocampo. (…) Al igual que el resto de la corteza cerebral es una estructura pareada, con dos mitades que son imágenes especulares en ambos hemisferios cerebrales. (…) Los estudios sobre su función en humanos son escasos, pero se ha investigado ampliamente en roedores como parte del sistema cerebral responsable de la memoria espacial y la navegación. (…)En la enfermedad de Alzheimer el hipocampo es una de las primeras regiones del cerebro en sufrir daño. Los problemas de memoria y desorientación aparecen entre los primeros síntomas. El daño al hipocampo también puede proceder de situaciones de hipoxia, encefalitis o epilepsia del lóbulo temporal. Las personas que han sufrido un daño extenso en el hipocampo pueden experimentar amnesia, es decir, la incapacidad para adquirir o retener nuevos recuerdos.
.

.
El hipocampo de la Gran Nebulosa de Magallanes – Foto: NASA, ESA, y M. Livio (STScI)
.

miércoles, 13 de abril de 2011

Lo de Alessia

. .
...Desde la puerta que da al patio se filtran las últimas luces de una tarde de otoño en Barracas. Los tres rayitos de sol evidencian el polvo suspendido en el ambiente. A pesar de que es ventilado a diario, cada nueva gota de aire que entra en él, automáticamente se tiñe de tiempo.

...Hacia la izquierda de la habitación se encuentra el rincón más oscuro. Allí, un espejo, muy añejo. El tiempo le ha ensuciado las entrañas; se tardaría más de tres meses y medio en apreciar las imágenes fantásticas que guardan sus manchas. Sobre él, cruzándolo en diagonal, una escalera que colabora con la penumbra. Es una escalera noble, de esas que cada tanto crujen al suspirar su existencia.

...Hacia la derecha, en el extremo opuesto de la habitación, la pared que linda con la cocina. Es una pared entelada, que guarda celosamente partículas de polvo provenientes de los lugares más insólitos; apenas puede adivinarse su color “hueso” original, mientras que más claramente se advierte un estampado de flores de Liz. La puerta abierta permite ver en la cocina unos cacharros, que recortan sus siluetas sobre el turquesa de los azulejos, mientras que un vapor suave y sutil, indica el punto exacto del agua para el mate. ...La pared de frente, en cambio, está vestida de objetos. No se pueden diferenciar claramente los límites de unos con otros. No se llega a entender en qué punto, esa valijita desvencijada de herramientas deja de serlo para pasar a ser una figura de cigüeña (típica de primer año de metalurgia industrial), que es a su vez una cajita oxidada de mechas, para ser un pedacito olvidado de lija, y un recorte ocre de diario de aquella vez de la entrevista, que es el folleto del negocio de materiales que ya no existe, y se transforma en un estuche que quedó huérfano de su tesoro, para ser una latita de cera de lustre, que es una marañita de estopa sucia, y ese par de piecitas que servirán en algún otro arreglo, y que son ese botón encontrado-perdido, que pasa a ser el anillo que molesta para trabajar, y un parlante que todavía funciona, siendo una antigua caja de galletitas, que se transforma en el sostén, a su vez, todo de sí mismo, y es estante. Son tres en total los estantes que contienen este entramado de objetos sin límites. Aunque bien podrían ser cuatro. O dos. Al igual que con los objetos, no se sabe dónde un estante deja de ser, para pasar a ser otro.

...En medio del cuarto una mesa de trabajo, de la misma madera que la escalera y los estantes. No es un simple mueble puesto ahí; desde su presencia respira pertenencia a ese lugar. Sobre ella descansa un saxo abatido y opaco. Hay también una franela, que desde su facha alardea haber sacado más de cien lustres. Alejada de ella, en el otro extremo de la mesa, otra franela: virgen, celosa, inexperta, casi fluorescente, despidiendo todavía sus pelusas de recién nacida. Un tercio del mueble lo ocupa una plancha de linóleo que alguna vez ha sido verde. Sus cicatrices revelan historias de instrumentos agónicos, y curas milagrosas. Desparramadas por la mesa, unas cuantas herramientas: estecas metálicas terminadas en punta o redondeadas, otras de madera. Algún destornillador, que parece el hijo prematuro de cualquier conocido destornillador de hogar. Herramientas pequeñísimas. Un escalímetro, pequeñísimo también. Un lápiz, irreverentemente largo a pesar de su ancianidad; seguramente tiene el tiempo de los bisabuelos. Y a su lado, sobre un cenicero de madera tallado, descansan las virutas de su eterna existencia.

...Hay en el ambiente olor a madera, a cera, a cigarro, y (no se entiende muy bien cómo ni porqué) a eucalipto. ...Todo allí tiene esa suave pátina de polvo. Los colores se ven naturales, tranquilos, algunos más tostados, algunos más óxidos, algunos más tierras; tierras verdosos que se vuelven ocres sin brillo, que a su vez se vuelven sienas, y pasan a ser grises rosados, y plateados opacos y maderas lustrosas. Colores de cenizas rebeldes y miguitas verdes de yerba, que se vuelven manchas húmedas en papel. Papel amarillo desteñido de taco de escritorio, que se vuelve negro de trazo de tinta. Tinta negra sobre la mesa, que corre por sus vetas. Vetas que se vuelven y revuelven, que son escalera, crujido, polvo, aire, tiempo, música… Música de tic tac. Tic tac de reloj cucú. Y de fondo, y a su compás, el canto de un melancólico clarinete, a la espera de su turno...

.
.

lunes, 11 de octubre de 2010

Siluetas

Los elefantes vienen hacia mí. Ninguna voz de “Alto!” todavía los detiene. El calor se ha transformado sobre mi piel en helada líquida. Duele como arena por dentro respirar el sol. Los pulmones se declaran en huelga. Y siguen avanzando. Lo peor no es el miedo. Lo peor no será el dolor. La impotencia no es por saber que será lento. Todavía están a tiempo de deternerlos. En verdad, mi más profundo y hondo dolor son sus ojos; sus ojos desde allí, sus ojos sin consuelo. Están cada vez más cerca. Mi corazón quiere declararse inmortal de pena por cada lágrima suya. La eternidad no será suficiente para pagar el dolor que ocasioné: a ella en primer lugar, y al resto de mis esposas, preciosas gemas mágicas cada una de ellas. Ya vibran en mí sus languidescencias infinitísimamente tristes como partes de
recuerdos futuros. Ellas también están aquí, no falta ninguna. El terror de sus caras pareciera dar velocidad a la marcha de los elefantes. Estamos todos sumergidos en una espiral de fuego seco apocalíptico, y conciente.
Y entonces, de a poco, los sentidos se apagan. No se huele más en el aire el aroma sahumado. Los gritos y el bullicio se calmaron. Dejó de ser el calor; dejó de ser helado. El sol no encandila tanto ya; cada vez menos, y menos. La boca ya no está amarga, ni salada, ni seca. Y ya no duele. Por un segundo de eternidad. Sólo hubo nada. Y el alivio.
En un anteúltimo rasgo de conciencia pude capturar la imagen de las patas de los elefantes desde abajo, alejándose de mí.
Luego, sólo hubo languidez. Y sus ojos sin consuelo a mi lado. Hubo una noche casi eterna donde el canto vibraba sus lamentos entre las volutas de humo. Armónico. Lento. La tristeza hacía parecer al mundo como si no fuera más que un finísimo hilo celestigris. Sin fin. Y sus ojos. Y las siluetas de ellas, una tras otra. Lánguidas. Y ellas, tras otras, y otras. Y sus ojos. Tristes lánguidos. Sin fin.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Nidito de Ceibo

.
...................................................a Vale, gracias.
.

Soy esas ramas secas
y su pronto florecer
.
Soy la puerta
y soy la otra orilla
.
Soy el agua de ese río
y su niebla
.
Soy el cielo y la tierra
que esas ramas unen
.
Soy esa corteza
y sus nuevas fuerzas
.
Soy esos ciclos
.
Soy más de un hogar
y soy ese nido
.
Soy esa unidad
.
Y lo mejor de todo:
somos lo mismo
.
..
.

martes, 11 de mayo de 2010

"Invisible" por Flor de Ceibo

.
.
Hace unos días recibí un regalo hermoso:
La dulce Flor de Ceibo (alias Irene Uriza) desplegó su poesía sobre la pintura "Invisible".
Y dice así:
.


.
.
Le ha robado todo
menos la silla en la que está sentada
.
Sus hombros vencidos caen
empujando los brazos delgados
entre largas hilachas de pelo mustio
Sus manos se cruzan lánguidamente sobre la falda
sin nada que retener
.
No conserva ni el recuerdo de las risas
no emite gritos de protesta
y sus labios se van desdibujando
.
Sus pupilas dilatadas por la sal
observan las distancias recorridas
.
El ladrón fue el tiempo
y ella lo espera sentada en su silla
para que termine su trabajo
.
.
.
Pueden leerlo en su entrada original en su espacio "El revés de la vida" y recibir más de su conmovedora poesía.
.
Gracias hermosa Flor de Ceibo!
.
.

domingo, 11 de abril de 2010

De fuego emplumada

.
.
Quiere elevarse
Se eleva
Muestra su ser intangible al aire, sutil
Y en una vuelta carnero hacia atrás se enciende
más allá de distancias ancestrales
Las plumas que la cobijan y alimentan
muestran en la llama su vuelo a lo más alto
.
Vienen ángeles a danzar con ella
y se funden en un trocito de tierra
Tierra que agradece haber sido parte de vida
Gira, sonríe y desaparece
.
Un fragmento de ala ayuda a que siga existiendo
.
Si hay alas con que volar
el espíritu siempre conservará su fuego
.
.

domingo, 7 de febrero de 2010

Los ojos abrieron

.
.
Los pies despertaron la tierra
y desperezaron nuevos brotes
Los anhelos fueron verdes
y treparon alto
Las hojas fueran blancas
y danzaron
.
Las manos azules
recordaron los sueños del sol
iluminaron en su calor
y acurrucaron el bostezo frío
de los vuelos de la noche
.
Desde ese día
el mañana
fue siempre hoy
.
.
.
.

sábado, 17 de octubre de 2009

Un mundo de sensaciones

.
.Tengo excusas rebeldes de emociones
...........infinitos deseos pedidos bajo el puente
...........la eterna búsqueda
...........y su desconcierto
Tengo colores aburridos
...........aires sensibles de notas
...........y una pana verde seco
Tengo un calor dulce
...........perfume de flores
...........y tesoros por millones en un corazón emparchado
Tengo camas infantiles tibias de plancha
...........y juegos hermanos resfriados en un balcón congelado
Tengo un papá gigante
...........y una mamá de ojos transparentes verdes sabios
Tengo tanto amor que escapa por los poros
...........entierros
...........duelos en vida
...........hambre de todo
...........ansias de mundo
Tengo un puesto vacante en mi cama
...........y muchos ojos que no quiero
..................................que miran y me miran
..................................que miran y no ven
Tengo una cajita china
.,,,.......y una bailarina que gira y gira
Tengo chocolate caliente
...........y cortinas azules de flores
...........canillas difíciles de lavar manos
...........y lágrimas de velas
Tengo una "mejor" dentro mío
...........mucha música
...........pies atados
...........pies alados
...........un ángel gigante
...........y guiños de cielo y luces
Tengo uñas enfermas
...........un hígado enojado
...........castañas tibias y un respeto que no habito
Tengo un andar tan a tierra que me vuela
...........brillitos de purpurina y el alma latente
Tengo mariposas azules gigantes
...........sapos resbaladizos
...........y caracoles perdidos
Tengo un ágata amazonas
...........y un amatista nublada
Tengo piquitos en las cejas
...........sopa de letras
...........y un río de lágrimas
........................a veces turbulento
........................a veces calmo
Tengo agujeros
...........y rellenos
Tengo un malva protector
...........nudos que desnudan
...........espejos
...........un verde de ganas
...........menos deseos
...........más confianza
.Y vida
.
.

jueves, 24 de septiembre de 2009

La caja de juguetes de Julieta

.
Mi sobrinita (y ahijada) Julieta sabe que es muy creativa y tiene muy buenas ideas. Y le dijo a su mamá que ella quería darle ideas para escribir a su Tía Tai (o sea yo). Y entonces nos pusimos a escribir juntas. El disparador fue un cuento/poema escrito por ella misma, con sus hermosas primeras letras. Entonces le pedimos ayuda a toda la familia. Y juntamos muchas cosas para guardar en su caja. Y jugamos. Y sacamos de paseo muchos recuerdos. Y nos emocionamos. Y este fue el resultado.
.
.
........................................Con todo mi amor a la Abuela Tuchi
..........................................................a Papá (Abuelo Osvaldo)
.............................................................a Mamá (Abuela Nelly)
................................................a Gaby y Marce (hermanazos!)
....................a Andy e Ine (hermanitos! y al piojito/a también)
............................................................. a Vale (hermana mía!)
................................................................a Luichi (Cuña-Bichi)
.........................................y a mi más amada "capullito": July
.
.
De la caja de juguetes de Julieta pudimos sacar:
.juguetes reunidos a la hora del té
un oso con su tren
una muñeca que habla por teléfono con su amiga
un dinosaurio suavecito
una torre de cubos
un robot con su tambor
Julia jugando con un elefantito de peluche
una canasta llena de flores
un delfín violeta que salta al agua
y el abuelo que juega con él
un reloj que marca la hora de jugar
una casa de muñecas
los huevitos por nacer de Cloi y Papi
la jaula de Filipón
la abuela cocinando milanesas con forma de corazón
el frasco azul de caramelos
los caramelos
un perrito juguetón
un nene que se sube a un barco de papel
un juguete de mamá
una nena hamacándose en la plaza
un nene durmiendo en su camita
las alas de su angelito de la guarda
los estornudos de papá por las plumas del disfraz de reina
el disfraz de reina
el postre de la abuela de frutillas y crema
una bola mágica de brillitos nevados
cenicienta jugando dentro de una lapicera luminosa
la confidencia del primer amor en auto
el arcoiris del cachete el día del cumple
la bolita de hilo de Julia para dormir
Julia para dormir
Julia
la canción de Daisy de los tíos
las aventuras con Joaquín
un libro de Sara Kay
las orejas más chiquitas que los aritos de la Abuela Tuchi
el corazón de papá al nacer
los primeros pasos
el año
sumas y restas voladoras
una goma que borra todo
la muñeca Valentina de porcelana de mamá
la porcelana de mamá
los rulitos de las letras cursivas
la comida de la cocinita de los dos años
la hamaca del árbol en casa de los tíos
los viajes en barco
los alfajores blancos
la costanera buscando Buenos Aires
la canción Chiquitita de Abba
el primer baile de manito
los zapatos al revés que sabe poner papá
el títere de la rana René
los dedos locos de la abejita de dedos
la abejita Ro
el sol del cinco de julio
los dientitos para el Ratón Pérez
el miedo al Ratón Pérez
un papá Toto Petoto
un salute Pepina
el dulce de leche de la abuela
mi capullito
los besos de trompa dormida
el llanto de Iván por el chupete
la carita hinchada de dormir
las rodillas con frutillas de jugar
las tostadas a la parrilla
el tenedor que casi pincha la mano del abuelo al descubrir las mollejas
las mollejas
y las aceitunas
los lagrimones de la abuela cuando dijo "papá"
el "má" número veinticincomil del primer año
el puchero a la puerta esperando la llegada de mamá
los cachetes imposibles de postre
los rulitos de los abuelos
los cascabeles de colores para Leia
los juegos en casa de Tía Tai
las uñas pintadas "quietita quietita"
los abrazos
las dos colitas
las caras pintarrajeadas
las risotadas de la conga milonga
los besucones
los dedos manchados de colores
todos los colores
y violeta
mucho violeta
nuestro violeta favorito
.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Convivencia

.
........................................................................a mi princesa Leia

Jamás olvidaré aquel día. Era otoño. Despertamos juntas, como siempre. El sol cálido de la mañana acudía a nuestra cita de mimos y bostezos. A las dos nos encantaba desperezarnos, y entre miaus y ronroneos cumplimos con el ritual. Sentí que pude relajar mi columna como nunca. Bostecé gigante. Me sentí aliviada; aliviada de algún pesar que ahora no podía recordar. Me sentía realmente cómoda; despreocupada y confiada de que todo estaría bien. Sería, tal vez, gracias al jazz de la noche anterior y a las velas y al sahumerio; todo esto sumado al sol otoñal que se las ingeniaba siempre para entrar en mi cama. Lo cierto, es que aquella fue una mañana plácida como pocas.
Medio dormida todavía fui a la cocina a tomar mi desayuno. Ella, como todos los días, se tomó unos minutitos más en la cama y después me siguió. Sentí más sed que de costumbre y tuve que tomar y tomar agua por un rato. Ella por su parte hacía lo propio; no nos molestábamos. Lo bueno de tres años de convivencia es que ya nos conocemos las rutinas. Para las dos, las mañanas son sagradas: no se habla hasta estar bien despiertas. Me dispuse entonces a comer mis anillitos; estaban bastantes secos y duros. Aún así, me los devoré como nunca; tenía mucho hambre. Luego, llegó el momento del mate. Fue entonces, que ya despiertas y despabiladas las dos, por fin nos saludamos:
- Buen día – me dijo.

Jamás olvidaré aquel día. Ella preparaba unos mates con mis manos, y yo, quedé muda; no pude ni decir “¡Miau!”.


...........


martes, 15 de septiembre de 2009

Destellos

.
Fue recién a sus cuarenta y dos años que Jorge comenzó a intuir el sentido de su vida. Al parecer, todo fluía plácidamente, sin modificación alguna más que el constante cambio previsible (o no) de las cosas; nada de qué preocuparse. Sin embargo, hacía cerca de seis meses que Jorge venía teniendo encuentros extraños con gente cada vez más extraña. Esto le provocaba una inexplicable inquietud. No lograba comprender; se preguntaba de dónde había salido esta sensación desconocida, y a su vez, paradójicamente familiar.
La noche previa a su cumpleaños, haciendo un balance de los últimos tiempos, fue que notó esta constante. Cada vez que se encontraba con uno de ellos, se saldaban, se entendían; eran hondas sus almas, eran altas... El tiempo no debería existir para comprender el encuentro. Se reconocían, y de a poco despertaba su raza, se recordaban. Jorge por fin lo supo; a su mente vinieron recuerdos (o deseos futuros) donde se veía reunido con todos ellos, cerrando un pacto, atemporal. Juntos eran el Todo.
Con el correr de los días notó que, de a poco, su entorno y todo se volvía cristal; destellos de un cristal cada vez más puro y transparente. Allí se reflejaba él, en esa gente desconocida y familiar, desnuda y extraña...
Y entonces ahora sí; por primera vez, y por fin, todo tuvo sentido.
.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Por la hendija

.
Todavía con los ojos cerrados, su cara sonrió con placidez. Era una de esas mañanas donde el cuerpo se siente renovado gracias al descanso profundo. Perezosamente volteó en la cama. El sol se desparramaba entre las sábanas. Una vez boca arriba, abrió los ojos. Sintió un sabor amargo en su conciencia; había tenido pesadillas. No recordaba claramente; tampoco quiso hacer esfuerzo por recordar. Un desperezarse lento y sostenido lo fue tumbando de costado. La mañana era de una placidez total.
De pronto, algo en su pecho desapareció. Algo se apoderó de él y terminó de desprenderlo de su propio cuerpo. A toda velocidad. Sintió el vértigo como un agujero infinito en su aliento. Sin peso. Boca abajo. Iba en caída libre. En la mínima fracción del instante de un segundo habitó su eternidad. No había nada alrededor. No había delante. Ni detrás. Tampoco había arriba, y mucho menos abajo. Sin embargo, caía. Caía cada vez más rápido; veloz como quien quiere escapar desquiciadamente del terror; veloz como quien no soporta la demora en llegar. Seguía cayendo. Su cuerpo no era tal; el vértigo había tomado todo su ser. De pronto, un pequeñísimo destello le abrió una hendija al pensamiento. La noche, los textos, las pesadillas… Por un instante (o por toda la eternidad) su mente vagó por ideas borrosas. “Puta, era puta”, pensó. Todo se detuvo. De golpe. “Era idea; era idea y era puta”. La velocidad frenó y en un instante explotó en quietud; quietud tan quieta que ni siquiera el caos se movía; tampoco descansaba. Se refregó los ojos. “Eso era… una puta idea”, se dijo. Con los ojos abiertos ahora, volvió a sonreír con placidez. Se estiró un poco más hacia la mesa de luz, alcanzó su cuaderno, su birome, y empezó a escribirla: “Todavía con los ojos cerrados, su cara sonrió con placidez. Era una de esas mañanas…”
.

viernes, 10 de julio de 2009

Numénica

a mi fiel y eterna aliada en la lucha contra la "no inspiración"


...................

De a poco va creciendo, contemplativa y serena. Suele jugar a las escondidas; adora camuflarse. Teme. A veces sus pequeñas partículas se repliegan. Hasta que oscurece, y revive, y contempla y serena. Y la imagina quien la ve, la recorre, la observa. Ella de pronto desespera. Mira a ambos lados. Todo es plano. No hay arriba, no hay abajo; es imposible estirarse, asomarse o retraerse. Es sólo dejarse y contemplar. Rendida. La miman aquellos que divagan por los aires. Roban prestada de ella un concentrado de su esencia, aplican sus poderes mágicos de delirios y vuelos y, probablemente la hagan sonreír. Ella de a poco irá mutando. Y será eterna.
Y eterna será su búsqueda, la belleza será más plena, y los universos, serán imposibles de existir.


Pintura "Hada" - Acrílico sobre cartón entelado - 40 x 50 cm - Vanesa Giordano

sábado, 20 de junio de 2009

Reencuentro

......................


…y mientras las lágrimas corrían por sus mejillas ella vino a su encuentro. Supo entonces que la había extrañado. Hacía tiempo que no sentía ese dulzor ácido, aplastante. Cara a cara se miraron, desnudos. Y una música venida de ningún lugar los levantó en vuelo y los envolvió en la tibieza del temblor de la lágrima por caer.
– Bienvenida una vez más, –dijo entonces él– melancolía.
.
.
Pintura "Perfiles" - Acrílico sobre tela - 0,50 mt x 0,70 mt - Vanesa Giordano



lunes, 11 de mayo de 2009

Conciencia


Ahora
Los elementos se funden
Todo pierde su límite

El cuerpo se transforma en agua
Y el agua en tierra
Tierra liviana de cielo
Y cielo denso de árbol
Y cada uno es todo él

Nadará
Desde el principio del fin
Fundido en ese momento
Sus raíces serán cortadas al aferrarse

Reptará
No podrá escapar
Entregado
Huirá por siempre

Volará
Será denso de aire
Y liviano de raíz

El agua que lo cubra no lo ahogará
Su cuerpo se expandirá hacia su interno
Y en la implosión desaparecerá

Y después
Después por fin
.

Dibujo "Conciencia" - Vanesa Giordano

viernes, 10 de abril de 2009

Esperándote...

…mojar la medialuna en el café con leche una tarde de otoño
que el abrigo abrace tus pies después de un chaparrón
recibir inesperadamente ese llamado que tanto anhelabas pero aún no sabías
fundirte en el abrazo de tu gente amada
andar en bici sin prisa por llegar un día de primavera
echarte a “ver” como dibuja el aire tu música favorita
encontrarte repentinamente sacudido por al ritmo de tu propia carcajada
saberte desnudo ante esos ojazos infantiles
sentir, ver y adorar a las mariposas
divagar imposibles entre las llamas de una chimenea
convencerte una vez más de que no habrá pinceladas más bellas que las de “esos” cielos
recibir desde un hambre voraz el primer bocado de comida
saciar una sed desesperante con limonada fresca
enamorarte cada noche de la misma luna
saber de la existencia de los ángeles
un capuchino exquisito para una nariz helada
atrapar con la cucharita le espuma de ese capuchino
encontrarte con tu cama después de un arduo día de trabajo
un baño de inmersión con velas, sahumerios y buena música
prender la tele y que justo empiece tu programa favorito
observar las flores
saber que no hubo ser humano que las haya creado
sentirte feliz bajo la lluvia
seguir tratando inútilmente - o no - de intuir qué será lo que siente un ave en vuelo
descubrir un nuevo brotecito en la planta que tanto cuidás
y que florezca
presentir un perfume llegando a casa
olvidarte un día entero del reloj
que el sol sea naranja
que la luna también lo sea
desperezarte
despertarme y verte a mi lado
iniciar un viaje
llegar
y que llegues
y acariciarte
y disfrutarte
y amarte.
- Hola!