miércoles, 30 de diciembre de 2009

Planos

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...y si de pronto ves un destellito en medio de la nada, respirá bien hondo y recibí su luz. Quizás sea un ángel escondido en otro plano que, a través de un juego de espejos, te guiña un ojo...
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jueves, 10 de diciembre de 2009

** Miradas ** GRACIAS

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La inauguración de la muestra salió de mil maravillas!!!
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GRACIAS a todos los que estuvieron,
y a los que me acompañaron con el alma y el corazón también,
porque me hicieron pasar una noche increíble.
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Ahora sí,
con la mirada del espectador,
se cierra la obra
y todo tiene sentido...
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** GRACIAS **
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jueves, 3 de diciembre de 2009

** Miradas **

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Habrá sorpresilla musical a cargo de Swami Govinda Deesh!!!
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Estoy palpitando la previa con muchísima felicidad, gracias a la maravillosa energía que recibo de tantísima gente querida.
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Allí nos vemos, te espero!!!
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** GRACIAS **
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sábado, 21 de noviembre de 2009

Que las hay, las hay...

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Una maga afina sus cordeles mientras toma jugo de duende.
Un ángel le pide colores y regala sus alas al atardecer.
La maga lleva un collar redondo y plumas.
Ahora se le permite el aire.
Lleva también una estrella y tres grullas,
un beso mariposa
y una elección.
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Por la noche la maga se topó con la bruja.
A través de un espejo se miraron de frente.
No sabía la bruja que era una maga;
no sabía la maga era una bruja.
"Que las hay, las hay..." pensó,
y a ellas agradeció.
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A la mañana siguiente,
sin sacar la vista del espejo,
terminó de romper el capullo,
abrió las alas
y voló.
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miércoles, 18 de noviembre de 2009

Nueva publicación en Brétema

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Nuestros amigos del Grupo Poético Brétema (de Vigo, España) me han honrado una vez más al publicar una prosa poética de mi autoría.
El plus en este caso, es que el texto va ilustrado con una pintura a la cual le tengo un particularísimo cariño.
El texto en principio fue titulado *Ella*; por distintos motivos he modificado el título (señal de que la obra siempre está viva!) y actualmente se titula *Numénica*.
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El link para que puedan visitar a nuestros amigos de Brétema es:
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Y el link del texto publicado en su momento en La Aldea es:
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Son enormes mis sentimientos de agradecimiento para con Brétema, una vez más.
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Simplemente, este post para compartir mi alegría.
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Gracias!!!
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miércoles, 4 de noviembre de 2009

Despegue (y Brétema)

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a Gus R., gracias!
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Con las manos fuertemente aferradas al volante se dispuso a emprender la marcha. Entonces, pisó a fondo el acelerador. El auto, pasado de moda y maltrecho, no se movía. Lo intentó una y otra y otra vez: sólo conseguía ahogarlo en nafta. No había caso; aquel auto no arrancaba.
Sin darse por vencido y con una voluntad cada vez más firme, simplemente tomó conciencia. Algo comenzó a cambiar. Sintió un pequeño movimiento, y de a poco, fue aumentando la velocidad. Un vértigo alegre vino a su encuentro; ya estaba carreteando. Y entonces sí, por fin, levantó vuelo.
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Y, cambiando el ángulo de la información... estoy encantadísima! Tengo el tremendísimo honor de haber sido publicada en el espacio del Grupo Poético Brétema (de Vigo, España). El poema es "Perdida" y les dejo el link para que pasen y vean y conozcan al grupo. Mis gracias enormes a ellos!
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http://grupo-bretema.blogspot.com/2009/11/perdida.html
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sábado, 17 de octubre de 2009

Un mundo de sensaciones

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.Tengo excusas rebeldes de emociones
...........infinitos deseos pedidos bajo el puente
...........la eterna búsqueda
...........y su desconcierto
Tengo colores aburridos
...........aires sensibles de notas
...........y una pana verde seco
Tengo un calor dulce
...........perfume de flores
...........y tesoros por millones en un corazón emparchado
Tengo camas infantiles tibias de plancha
...........y juegos hermanos resfriados en un balcón congelado
Tengo un papá gigante
...........y una mamá de ojos transparentes verdes sabios
Tengo tanto amor que escapa por los poros
...........entierros
...........duelos en vida
...........hambre de todo
...........ansias de mundo
Tengo un puesto vacante en mi cama
...........y muchos ojos que no quiero
..................................que miran y me miran
..................................que miran y no ven
Tengo una cajita china
.,,,.......y una bailarina que gira y gira
Tengo chocolate caliente
...........y cortinas azules de flores
...........canillas difíciles de lavar manos
...........y lágrimas de velas
Tengo una "mejor" dentro mío
...........mucha música
...........pies atados
...........pies alados
...........un ángel gigante
...........y guiños de cielo y luces
Tengo uñas enfermas
...........un hígado enojado
...........castañas tibias y un respeto que no habito
Tengo un andar tan a tierra que me vuela
...........brillitos de purpurina y el alma latente
Tengo mariposas azules gigantes
...........sapos resbaladizos
...........y caracoles perdidos
Tengo un ágata amazonas
...........y un amatista nublada
Tengo piquitos en las cejas
...........sopa de letras
...........y un río de lágrimas
........................a veces turbulento
........................a veces calmo
Tengo agujeros
...........y rellenos
Tengo un malva protector
...........nudos que desnudan
...........espejos
...........un verde de ganas
...........menos deseos
...........más confianza
.Y vida
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viernes, 2 de octubre de 2009

Atómico

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Los labios comenzaron a despegarse. El cuerpo gritaba su anhelo de ser reinventado. De a poco empezaba a ser poseído desde todos lados, y desde ninguno a la vez. Una forma incierta lo invadía todo. No había más que hacer que dejarse llevar, vivir el instante. La única forma posible sería pasear la conciencia por cada músculo, por cada célula. Los ojos se iban cerrando. El ser cuerpo se volvía más evidente que nunca. Era un cuerpo en búsqueda de alivio; un cuerpo necesitado de placer.
Los brazos empezaron a estirarse, como queriendo encontrar el propio límite. La búsqueda llegaba hasta los dedos, y más allá también; los trascendía. Era inmenso el gusto de saberse elástico, sin fin.
Las piernas, desde las caderas, también necesitaban escaparse. Se escapaban para reencontrarse en toda su dimensión, y dar con sus propias rodillas, y de ahí, luego, con sus pies. El instante no se preguntaba cuál sería su fin. La boca se iba abriendo, cada vez más. Enorme hubiera sido el placer de detenerlo todo, y quedar eterno. Sin embargo, era imperiosa la necesidad de proseguir.
Los párpados hacían cada vez más fuerza, sin necesidad de hacerla, y se mantenían bien cerrados, como si jamás hubieran existido abiertos. Los músculos de la cara se contraían, a la vez que se estiraban; todo junto y al mismo momento, en un solo acto.
El torso, sin saber si unir o separar sus propias extremidades, comenzaba a doblarse, se exploraba.
El cuerpo, más cuerpo que nunca, perdía sus propios límites para hallarlos. A través suyo, desde un interior intangible, soltaba lo amarrado; lo soltaba sin conciencia, simplemente era liberado. A través de todas sus células, sin forma ni materia aparente, corría una energía que se escapaba, que redimía. De a poco, todo se iba renovando. Estirar y contraer; todo sucedía a la vez. La forma era perfecta, la sensación también; inmensa.
La boca siguió abriéndose más. Y en el colmo de esa fuerza sin contención, un sonido como de bisagra se hizo presente. Venía de las cuerdas vocales, o del esófago tal vez, o del estómago hecho chicle; o de ningún lugar. La tensión había invadido ya todo el ser, y ese sonido ayudaba a intensificarla aún más. El ser se desparramaba hacia todos lados. Todo lo posible quedó detenido, suspendido en esa fuerza que no resistía.
De pronto, como en una montaña rusa, desde el punto más alto e infinito, algo necesitó precipitarse. El cuerpo ya había abierto un espacio intangible, ya las células se habían separado de sí mismas. Por ese espacio, el placer de rehabitarse cayó en cascada. Desde afuera, desde adentro, desde todos lados y hacia ninguno. Esa cascada dulce, de abrigo fresco, fue devolviendo a cada parte su lugar. El cuerpo se fue encontrando con una nueva placidez, con un nuevo ser renovado. Todos los músculos fueron soltando la tensión. La novedad ahora fue explorada de a poco. Un regodearse chiquito de placer investigaba con pequeñísimos movimientos cada propio rincón. La boca ya se había cerrado. Los ojos ya se iban abriendo. Todo estaba ahí de vuelta; vuelto nuevo otra vez. El único rastro que quedaba de la conmoción eran unos charquitos dulces en los ojos, y ese placer inmenso, regalado por el más reparador de los bostezos.
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jueves, 24 de septiembre de 2009

La caja de juguetes de Julieta

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Mi sobrinita (y ahijada) Julieta sabe que es muy creativa y tiene muy buenas ideas. Y le dijo a su mamá que ella quería darle ideas para escribir a su Tía Tai (o sea yo). Y entonces nos pusimos a escribir juntas. El disparador fue un cuento/poema escrito por ella misma, con sus hermosas primeras letras. Entonces le pedimos ayuda a toda la familia. Y juntamos muchas cosas para guardar en su caja. Y jugamos. Y sacamos de paseo muchos recuerdos. Y nos emocionamos. Y este fue el resultado.
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........................................Con todo mi amor a la Abuela Tuchi
..........................................................a Papá (Abuelo Osvaldo)
.............................................................a Mamá (Abuela Nelly)
................................................a Gaby y Marce (hermanazos!)
....................a Andy e Ine (hermanitos! y al piojito/a también)
............................................................. a Vale (hermana mía!)
................................................................a Luichi (Cuña-Bichi)
.........................................y a mi más amada "capullito": July
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De la caja de juguetes de Julieta pudimos sacar:
.juguetes reunidos a la hora del té
un oso con su tren
una muñeca que habla por teléfono con su amiga
un dinosaurio suavecito
una torre de cubos
un robot con su tambor
Julia jugando con un elefantito de peluche
una canasta llena de flores
un delfín violeta que salta al agua
y el abuelo que juega con él
un reloj que marca la hora de jugar
una casa de muñecas
los huevitos por nacer de Cloi y Papi
la jaula de Filipón
la abuela cocinando milanesas con forma de corazón
el frasco azul de caramelos
los caramelos
un perrito juguetón
un nene que se sube a un barco de papel
un juguete de mamá
una nena hamacándose en la plaza
un nene durmiendo en su camita
las alas de su angelito de la guarda
los estornudos de papá por las plumas del disfraz de reina
el disfraz de reina
el postre de la abuela de frutillas y crema
una bola mágica de brillitos nevados
cenicienta jugando dentro de una lapicera luminosa
la confidencia del primer amor en auto
el arcoiris del cachete el día del cumple
la bolita de hilo de Julia para dormir
Julia para dormir
Julia
la canción de Daisy de los tíos
las aventuras con Joaquín
un libro de Sara Kay
las orejas más chiquitas que los aritos de la Abuela Tuchi
el corazón de papá al nacer
los primeros pasos
el año
sumas y restas voladoras
una goma que borra todo
la muñeca Valentina de porcelana de mamá
la porcelana de mamá
los rulitos de las letras cursivas
la comida de la cocinita de los dos años
la hamaca del árbol en casa de los tíos
los viajes en barco
los alfajores blancos
la costanera buscando Buenos Aires
la canción Chiquitita de Abba
el primer baile de manito
los zapatos al revés que sabe poner papá
el títere de la rana René
los dedos locos de la abejita de dedos
la abejita Ro
el sol del cinco de julio
los dientitos para el Ratón Pérez
el miedo al Ratón Pérez
un papá Toto Petoto
un salute Pepina
el dulce de leche de la abuela
mi capullito
los besos de trompa dormida
el llanto de Iván por el chupete
la carita hinchada de dormir
las rodillas con frutillas de jugar
las tostadas a la parrilla
el tenedor que casi pincha la mano del abuelo al descubrir las mollejas
las mollejas
y las aceitunas
los lagrimones de la abuela cuando dijo "papá"
el "má" número veinticincomil del primer año
el puchero a la puerta esperando la llegada de mamá
los cachetes imposibles de postre
los rulitos de los abuelos
los cascabeles de colores para Leia
los juegos en casa de Tía Tai
las uñas pintadas "quietita quietita"
los abrazos
las dos colitas
las caras pintarrajeadas
las risotadas de la conga milonga
los besucones
los dedos manchados de colores
todos los colores
y violeta
mucho violeta
nuestro violeta favorito
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lunes, 21 de septiembre de 2009

Convivencia

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........................................................................a mi princesa Leia

Jamás olvidaré aquel día. Era otoño. Despertamos juntas, como siempre. El sol cálido de la mañana acudía a nuestra cita de mimos y bostezos. A las dos nos encantaba desperezarnos, y entre miaus y ronroneos cumplimos con el ritual. Sentí que pude relajar mi columna como nunca. Bostecé gigante. Me sentí aliviada; aliviada de algún pesar que ahora no podía recordar. Me sentía realmente cómoda; despreocupada y confiada de que todo estaría bien. Sería, tal vez, gracias al jazz de la noche anterior y a las velas y al sahumerio; todo esto sumado al sol otoñal que se las ingeniaba siempre para entrar en mi cama. Lo cierto, es que aquella fue una mañana plácida como pocas.
Medio dormida todavía fui a la cocina a tomar mi desayuno. Ella, como todos los días, se tomó unos minutitos más en la cama y después me siguió. Sentí más sed que de costumbre y tuve que tomar y tomar agua por un rato. Ella por su parte hacía lo propio; no nos molestábamos. Lo bueno de tres años de convivencia es que ya nos conocemos las rutinas. Para las dos, las mañanas son sagradas: no se habla hasta estar bien despiertas. Me dispuse entonces a comer mis anillitos; estaban bastantes secos y duros. Aún así, me los devoré como nunca; tenía mucho hambre. Luego, llegó el momento del mate. Fue entonces, que ya despiertas y despabiladas las dos, por fin nos saludamos:
- Buen día – me dijo.

Jamás olvidaré aquel día. Ella preparaba unos mates con mis manos, y yo, quedé muda; no pude ni decir “¡Miau!”.


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viernes, 18 de septiembre de 2009

Perdida

Me pierdo en el tacto
en el vértigo del estómago
en el dulce y suave
vuelo colorido
de vueltas
y formas
con puntos y rayas
de compases
y punzones de dolores

me pierdo
en las heridas de carmín
en la miel
en el perfume de los ojos
en sus destellos
y en su oscuro también

me pierden mis sentidos
y me encuentran mis alas
me llevan lejos
y encontrándome
vuelvo perdida
sabiéndome arte
aleteando
el eterno capullo
de un vuelo fugaz
que nace y renace

porque vive y revive
y se encuentra
y se pierde
siempre

y vuelve

martes, 15 de septiembre de 2009

Destellos

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Fue recién a sus cuarenta y dos años que Jorge comenzó a intuir el sentido de su vida. Al parecer, todo fluía plácidamente, sin modificación alguna más que el constante cambio previsible (o no) de las cosas; nada de qué preocuparse. Sin embargo, hacía cerca de seis meses que Jorge venía teniendo encuentros extraños con gente cada vez más extraña. Esto le provocaba una inexplicable inquietud. No lograba comprender; se preguntaba de dónde había salido esta sensación desconocida, y a su vez, paradójicamente familiar.
La noche previa a su cumpleaños, haciendo un balance de los últimos tiempos, fue que notó esta constante. Cada vez que se encontraba con uno de ellos, se saldaban, se entendían; eran hondas sus almas, eran altas... El tiempo no debería existir para comprender el encuentro. Se reconocían, y de a poco despertaba su raza, se recordaban. Jorge por fin lo supo; a su mente vinieron recuerdos (o deseos futuros) donde se veía reunido con todos ellos, cerrando un pacto, atemporal. Juntos eran el Todo.
Con el correr de los días notó que, de a poco, su entorno y todo se volvía cristal; destellos de un cristal cada vez más puro y transparente. Allí se reflejaba él, en esa gente desconocida y familiar, desnuda y extraña...
Y entonces ahora sí; por primera vez, y por fin, todo tuvo sentido.
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domingo, 6 de septiembre de 2009

Por la hendija

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Todavía con los ojos cerrados, su cara sonrió con placidez. Era una de esas mañanas donde el cuerpo se siente renovado gracias al descanso profundo. Perezosamente volteó en la cama. El sol se desparramaba entre las sábanas. Una vez boca arriba, abrió los ojos. Sintió un sabor amargo en su conciencia; había tenido pesadillas. No recordaba claramente; tampoco quiso hacer esfuerzo por recordar. Un desperezarse lento y sostenido lo fue tumbando de costado. La mañana era de una placidez total.
De pronto, algo en su pecho desapareció. Algo se apoderó de él y terminó de desprenderlo de su propio cuerpo. A toda velocidad. Sintió el vértigo como un agujero infinito en su aliento. Sin peso. Boca abajo. Iba en caída libre. En la mínima fracción del instante de un segundo habitó su eternidad. No había nada alrededor. No había delante. Ni detrás. Tampoco había arriba, y mucho menos abajo. Sin embargo, caía. Caía cada vez más rápido; veloz como quien quiere escapar desquiciadamente del terror; veloz como quien no soporta la demora en llegar. Seguía cayendo. Su cuerpo no era tal; el vértigo había tomado todo su ser. De pronto, un pequeñísimo destello le abrió una hendija al pensamiento. La noche, los textos, las pesadillas… Por un instante (o por toda la eternidad) su mente vagó por ideas borrosas. “Puta, era puta”, pensó. Todo se detuvo. De golpe. “Era idea; era idea y era puta”. La velocidad frenó y en un instante explotó en quietud; quietud tan quieta que ni siquiera el caos se movía; tampoco descansaba. Se refregó los ojos. “Eso era… una puta idea”, se dijo. Con los ojos abiertos ahora, volvió a sonreír con placidez. Se estiró un poco más hacia la mesa de luz, alcanzó su cuaderno, su birome, y empezó a escribirla: “Todavía con los ojos cerrados, su cara sonrió con placidez. Era una de esas mañanas…”
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martes, 1 de septiembre de 2009

Guardianes anónimos

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No importaban ya las razones escritas ni las no escritas. Lo cierto es que se había dado por vencido; resultaba inútil tratar de despegar la espalda de la pared. Todo resultaba inútil: el intento y vencerse. La tortura no tenía fin. Para colmo de males, delante suyo alguien había colocado un espejador de insistires; por lo que cada intento se repetía por millones, que resultaban todos vanos y se convertían en millones de impotencias.
Hasta que por fin un día, el anaranjador de penumbras con sus quehaceres llegó al altillo y abrió la ventana. Una luz cálida inundó la habitación que permanecía desde hacía millones de días en penumbras. Recién en ese momento, el guardián pudo despegar la espalda de la pared. Nunca nadie supo que estuvo ahí, nunca nadie lo vió. Simplemente, el guardián de penumbras, en silencio, a buscar otra oscuridad se fue.
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lunes, 31 de agosto de 2009

Escamas

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El espacio de la ausencia
vacío queda ya de agujeros
pesa de congoja
hunde hacia más nada

soledad presente
en ausencia de ellos
la mía
irreverente
dolorosa
con caras silenciadas
cercanas
lejanas
las soledades y las caras

en la paradoja de mis sentidos
la soledad
y yo

escamas plateadas de un pez
flotando sin vida
por inercia

silencio

y nada
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jueves, 27 de agosto de 2009

Nidos de éter

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En el reloj del tiempo
las agujas llegan tarde
no hay tic tac
sólo silencio
la urgencia es la única puntual

un carcelero despierta
con una pulsera de madera a sus pies

hay polvo añejo de campanadas
de horas quietas
muertas

los engranajes de un viejo relojero
dan cuerda a un mecanismo de luces
de números romanos
redondos

y en el cuadrante del tiempo
un reloj de arena
gira sin fin
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viernes, 21 de agosto de 2009

Sin perdices

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Yo ya sé que un vestido floreado no lo es todo; pero sin dudas, yo tendría un vestido floreado cuando imagino mi vida completamente feliz.
Habría mucha naturaleza y muchas sonrisas también, todas verdaderas. Porque no es que necesariamente falten sonrisas en esta vida, pero las que hay… ¿quién se las cree? Claro, es coherente con la cultura de hoy; es que está como todo muy nylon, muy compactito, todo virtual…

En esa vida completamente feliz habría un lago, y sería “mi” lago; donde iría a nadar, a flotar. Ahí, me quedaría mirando las nubes; porque habría nubes también, de las que no nublan y tienen formas. Me darían ganas de pintar cada una de las cientos de ellas. Y en esa vida feliz, hasta capaz que las pintaría a todas, o aunque sea sólo a una.

¿Es que habré visto mucho Heidi de chiquita? Claro, nos han enfermado la cabeza, y una después se las ve negociando permanentemente con la melancolía. O será porque “melancolía” es una palabra hermosa, fonética y visualmente hermosa, que se hace imposible escapar de ella. Y tal vez la pobre de Heidi no tenga nada que ver con su pajarito muerto, su Copo de Nieve extraviado, su Clarita paralítica y su abuelita ciega.
Por suerte, una después creció y vio novelas como Topacio: con su protagonista rubia, pobre, ciega e inocente, que tenía encuentros con un pervertido que pretendía aprovecharse de ella y que, para colmo, llevaba la mitad de su monstruosa cara quemada al estilo Freddy Kruger. Después, la pobre sufrida, seguro habrá sido casi hermana de su amado, quien en algún momento se habrá quedado paralítico, luego de que ella recuperara milagrosamente la visión que jamás tuvo. Finalmente, los malos irían presos, enfermarían o morirían solitarios. Los buenos felizmente sanarían, se casarían y comerían perdices por siempre; eso sí, sin engordar.

Demasiado sanas hemos quedado...

Yo, tendría un vestido floreado, mucha naturaleza, muchas sonrisas, y en mi lago habría muchas nubes, para pintarlas a todas. Es posible que me acompañe mi amiga la melancolía, pero de seguro, no invitaría ni a Heidi ni a Topacio. Y a las perdices, tampoco.
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miércoles, 19 de agosto de 2009

Ciento noventa y cuatro

..........................a la memoria de las ciento noventa y cuatro vidas
...........................................que se llevó la tragedia de Cromañón


La tristeza pinta un día ni siquiera gris

Ciento noventa y cuatro gritos mudos
ensordecen su ausencia

El dolor desgarra en silencio
pesa sobre los defraudados
y los lleva hondo
bajo tierra

Los cuerpos apenas soportan el agobio de las almas

Vuelan carcajadas amarillas
flotan
provocan

La impotencia necesita chocar
y no hay contra quien

Una plaga de hormigas negras
con sus cascos, palos y escudos
van y vienen

Otra vez


Inútil


No hay justicia justa

No hay nombre


Una música quedará teñida de memoria
Por siempre
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domingo, 9 de agosto de 2009

Y si tan sólo...

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Si tan sólo bastara con maldecirte
y desear eternamente tu ausencia
para que dejes de doler

Si fuera tan fácil escupirte a los ojos
cachetearte la glotis
y pellizcarte el hígado

Si pudiera demoler los castillos
que treparon solos por los aires
intuyendo el rastro de mis anhelos

Si tan sólo hubieras descansado en mis arrullos

Inútil sería tal vez
golpearte y golpearte en el pecho
para simbronar tu corazón ahuecado

Si tan sólo pudiera escuchar esos ecos
y dormirme

Si pudiera arrancarme de tu ignorancia
extirpar tus susurros, tu piel
tus caricias, tu aliento
de mí

Si dejaras de ser vos
si dejara de ser yo
si fuera tan sólo
y fuera tan simple…
.................................que dejáramos de ser.
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miércoles, 5 de agosto de 2009

Colorín colorado inédito

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… y entonces Blancanieves acepta la manzana de la viejita y da un mordisco. La encuentra durísima. Se le cae un diente por hacer tanta fuerza. Y se le cae otro. Y otro más. Y el rosado de sus mejillas empieza a desaparecer. Y su bello vestido de sedas de a poco se transforma en arpillera. Y le crece la nariz, y en la punta le sale una verruga y en ella dos pelos, gruesos. Sus huesos se achican, se encorva, se joroba. Crujen sus años. Se seca por dentro. Sin entender lo que le pasa, con las pocas fuerzas que le quedan, levanta la vista. Delante suyo, reluciente, encuentra una Blancanieves feliz que voltea y se abraza a un joven príncipe. Las espaldas de la pareja marchándose es la última imagen que guardaron sus retinas.
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